El Santo Rosario está conformado por 20 misterios , divididos de la siguiente manera:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén
«Al sexto mes el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David, el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).
«La anunciación de María inaugura la plenitud de "los tiempos" (Gál 4,4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos»
Padre Nuestro.
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Dios te Salve. (10 Veces)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
Gloria.
Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo.
Come era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen
Jaculatorias.
* María, madre de gracia, madre de piedad y de misericordia.
En la vida y en la muerte ampáranos gran señora.
* "Oh mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva a
al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de vuestra infinita
Misericordia". Amen
* El rosario de María nos libre de todo mal.
Alabemos noche y día a la Reina Celestial.
* María llena de dolor.
Haced que cuando expiremos nuestras almas entreguemos, en las manos del señor.
* Ven divina voluntad, ven a reinar en los corazones de nuestra familia y del mundo entero.
Amen
La Visita de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel (Visitatio)
«En aquellos días María se puso en camino y fue de prisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su vientre, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre"» (Lc 1, 39-42)
«La "visita" de María a Isabel se convirtió así en visita de Dios a su pueblo»
(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).
3er Misterio: El nacimiento del hijo de Díos.
El Nacimiento de Jésus en Belén (Nativitas)
«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento» (Lc 2,1-7).
«Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); aquellos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo»
(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).
4to Misterio: La presentación en el templo.
La Presentación de Jésus en el Templo (Praesentatio)
«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarlo, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el vientre. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la ley del Señor» (Lc 2, 21-24). «La circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento, es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pueblo de la Alianza, de su sometimiento a la Ley»
Jesús encontrado por sus padres cuando era niño hablando con los Doctores de la Ley.
«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas»(Lc 2, 41-47)
«El hallazgo de Jesús en el Templo es el único suceso que rompe el silencio de los Evangelios sobre los años ocultos de Jesús. Jesús deja entrever en ello el misterio de su consagración total a una misión derivada de su filiación divina: "¿No sabíais que me debo ocupar de los asuntos de mi Padre?"»
(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).
Terminando los 5 misterios, ofrecemos un padre nuestro, un Dios te salve y un gloria por las intenciones y salud del Santo Papa Francisco, y por toda la santa iglesia.
Salve.
Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Bajo tu amparo.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desprecies las suplicas que te presentamos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!Amén.
Acto de consagración.
Bendita sea tu pureza.
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Míranos con compasión, no nos dejes, Madre mía.
Mi corazón a tus plantas pongo sagrada María, para que a Jesús lo ofrezcas junto con el alma mía. Amén
San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la pelea. Sé nuestro amparo contra la maldad y las acechanzas del demonio. Reprimele ó Dios como rendidamente te lo suplicamos. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, armado del poder divino, precipita al infierno a Satanás, y a todos los espíritus malignos que para perdición de las almas vagan por el mundo. Amén.
Ángel de mi guarda.
Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desamparen ni de noche ni de día , hasta que me pongan en paz y alegría con yodos los santos Jesús, José y María. Si me desamparas que será de mi, ángel de mi guarda ruega a Dios por mi. Amén
Dios mio, limpia mi corazón para que hoy día haga tu voluntad y esté con tigo, señor mio aparta de mi todo aquello que me aparta de ti, Dios mio yo creo, yo espero, yo te adoro y yo te amo, y te pido perdón por aquellos que no creen, no esperan, no te adoran y no te aman; Santísima trinidad padre, hijo y espíritu santo, os ofrezco el preciosisimo cuerpo, alma, sangre y dignidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que el mismo es ofendido, y por los méritos infinitos de tu santísimo corazón y del corazón inmaculado de María, te pedimos la conversión de todos los pobres pecadores. Amen
Jaculatorias.
* Jesús, José y María, os ofrezco el corazón y el alma mía. (3 Veces)
* Sagrado corazón de Jesús, en vos confío. (3 Veces)
* Dulce corazón de María, sed la salvación del alma mía. (3 Veces)
* Divino niño Jesús, bendecidnos con amor. (3 Veces), en la tercera Divino niño Jesús bendecidnos con amor y danos la paz.
* Benditas almas del purgatorio quien las pudiera aliviar?, que Dios las saque de penas y las lleve a descansar. (3 Veces)
* Dales señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua. (3 Veces)
Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia y el amor de Dios, descansen en paz, así sea.
Oh San José Padre adoptivo de Jesucristo y verdadero esposo de la Virgen María, ruega por nosotros y por los agonizantes de este día y de esta noche. Amen
Bendición final.
Dulce madre no te alejes, tu vista de nosotros no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes y ya que nos amas tanto como verdadera madre, haz que siempre nos bendiga.
El padre, el hijo y el espíritu santo. Amen

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