Misterios Dolorosos.

  El Santo Rosario está conformado por 20 misterios , divididos de la siguiente manera:


5 Misterios Gozosos.
5 Misterios Dolorosos.
5 Misterios Gloriosos.
5 Misterios Luminosos.




Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)


Guía para rezar el Santo Rosario.

Por la señal, de la santa cruz
de nuestros, enemigos
libranos señor, Dios nuestro.

En el nombre del padre,  del hijo, del espíritu santo Amén.

Credo.

Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos; el perdón de los pecados, la resurrección de la carne; y la vida eterna. Amén.

Acto de Contrición.

Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

Invocación del espíritu santo.

Ven espíritu santo, ven por medio de la poderosa intercesión del inmaculado corazón de María, tu amadisima esposa. (3 Veces)

Intensiones Personales.

1er Misterio: La oración en el huerto.

La oración en el Huerto, agonía de Jesús en Getsemaní (Agonia in Hortu)

«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: "Sentaos aquí mientras voy a orar". Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: "Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo". Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: "Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú"» (Mt 26, 36-39).

«Este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio y en el último combate de su agonía»


Padre Nuestro.

Padre nuestro que estás en el cielo,  santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad  en la tierra como en el cielo. Danos hoy  nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos  a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.


Dios te Salve. (10 Veces)

Dios te salve, María, llena eres de gracia; El Señor es contigo. Bendita Tú eres  entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


Gloria.

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo.

Come era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen


Jaculatorias.

* María, madre de gracia, madre de piedad y de misericordia.

  En la vida y en la muerte ampáranos gran señora.

"Oh mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva a

  al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de vuestra infinita     

  Misericordia". Amen

* El rosario de María nos libre de todo mal.

   Alabemos noche y día a la Reina Celestial.

* María llena de dolor.

  Haced que cuando expiremos nuestras almas entreguemos, en las manos del señor.

* Ven divina voluntad, ven a reinar en los corazones de nuestra familia y del mundo entero. 

  Amen


2do Misterio: La flagelación.

La flagelación de Jesús atado a la columna (Flagellatio)

«Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; y, acercándose a él, le decían: "Salve, Rey de los judíos". Y le daban bofetadas» (Jn 19,1-3).

«Los padecimientos de Jesús han tomado una forma histórica concreta por el hecho de haber sido "reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas" (Mc 8, 31), que lo "entregaron a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle" (Mt, 20, 19)» 


(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).


3er Misterio: La coronación de espinas.  


«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve, Rey de los judíos"». (Mt 27, 27-29)

«El amor hasta el extremo es el que confiere su valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo. Nos ha conocido y amado a todos en la ofrenda de su vida» 


(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).


4to Misterio: Jesús con la cruz acuestas hasta el calvario.


Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario (Baiulatio Crucis)

«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del Gólgota, que quiere decir de la "Calavera"»


(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).


5to Misterio: La crucifixión.

La crucifixión y muerte de Jesús (Crucifixio et mors)

«Llegados al lugar llamado "el Calvario", lo crucificaron allí a él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen" El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo: "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró» 


(Hacemos las oraciones y jaculatorias, como en el primer misterio).


Terminando los 5 misterios, ofrecemos un padre nuestro, un Dios te salve y un gloria por las intenciones y salud del Santo Papa Francisco, y por toda la santa iglesia.


Salve.

Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.


Bajo tu amparo.

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no desprecies las suplicas que te presentamos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Amén. 


Acto de consagración.

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!, yo me entrego del todo a vos, y en prueba de mi filial afecto,
os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón,  en una palabra, todo mi ser,  ya que soy todo tuyo, ¡oh Madre de bondad!, guárdame, defiendeme como hijo y posesión vuestra. Amén.

Bendita sea tu pureza.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Míranos con compasión, no nos dejes, Madre mía.

Mi corazón a tus plantas pongo sagrada María, para que a Jesús lo ofrezcas junto con el alma mía. Amén


San Miguel Arcángel.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la pelea. Sé nuestro amparo contra la maldad y las acechanzas del demonio. Reprimele ó Dios como rendidamente te lo suplicamos. Y tú,  Príncipe de la Milicia Celestial, armado del poder divino, precipita al infierno a Satanás, y a todos los espíritus malignos que para  perdición de las almas vagan por el mundo. Amén.


Ángel de mi guarda.

Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desamparen ni de noche ni de día , hasta que me pongan en paz y alegría con yodos los santos Jesús, José y María. Si me desamparas que será de mi, ángel de mi guarda ruega a Dios por mi. Amén 


Dios mio, limpia mi corazón para que hoy día haga tu voluntad y esté con tigo, señor mio aparta de mi todo aquello que me aparta de ti, Dios mio yo creo, yo espero, yo te adoro y yo te amo, y te pido perdón por aquellos que no creen, no esperan, no te adoran y no te aman; Santísima trinidad padre, hijo y espíritu santo, os ofrezco el preciosisimo  cuerpo, alma, sangre y dignidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que el mismo es ofendido, y por los méritos infinitos de tu santísimo corazón y del corazón inmaculado de María, te pedimos la conversión de todos los pobres pecadores. Amen


Jaculatorias.


* Jesús, José y María, os ofrezco el corazón y el alma mía. (3 Veces)

* Sagrado corazón de Jesús, en vos confío. (3 Veces)

* Dulce corazón de María, sed la salvación del alma mía. (3 Veces)

* Divino niño Jesús, bendecidnos con amor. (3 Veces), en la tercera Divino niño Jesús,              bendecidnos con amor y danos la paz.

* Benditas almas del purgatorio quien las pudiera aliviar?, que Dios las saque de penas y las     lleve a descansar. (3 Veces)

* Dales señor el descanso eterno, y brille para ellas la luz perpetua. (3 Veces)


Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia y el amor de Dios, descansen en paz, así sea.


Oh San José Padre adoptivo de Jesucristo y verdadero esposo de la Virgen María, ruega por nosotros y por los agonizantes de este día y de esta noche. Amen  


Bendición final.

Dulce madre no te alejes, tu vista de nosotros no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes y ya que nos amas tanto como verdadera madre, haz que siempre nos bendiga.

El padre, el hijo y el espíritu santo. Amen

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